Acompañando en el control de esfínteres

Como todos los miércoles de temática, hice un test en mi cuenta de Instagram sobre algunos conceptos básicos del control de esfínteres en niños. El resultado fue más acertado que en el último test (sobre teoría Montessori) y ¡eso me alegró muchísimo!

Sin embargo, con que una sola persona me pidiera información sobre este tema, ya veo necesario explicarlo detalladamente en mi blog. ¿Comenzamos?

Índice de contenidos:

Empecemos bien.

Hoy en día, gracias a todos los estudios y las investigaciones que se realizan en relación a los niños, sabemos que se rigen por una serie de principios (lógicos, ahora): el respeto, como cualquier otra persona en el mundo, ¿verdad?; la libertad, para expresarse y actuar como se quiera (sin peligrosidad por el medio, claro está); la estabilidad física y emocional; la comunicación con el mundo que lo rodea; y la necesidad de apego y de autonomía. Pues, en definitiva, un poquito bastante parecido a los adultos.

Mitos y más mitos, f a l s o s.

El problema de las investigaciones es que a veces no llegan a tiempo a determinadas personas, importantes en el desarrollo de nuestros hijos, como son los profesionales sanitarios y educativos. Y éstas difunden información NO válida, NO fiable y NO actualizada.

Algunas de las premisas que se suelen escuchar en relación a este tema, son:

  • Entre los dos y los tres años ya no se debe llevar pañal.
  • Hay que esperar al verano para quitárselo.
  • Es necesario crear el hábito de sentar al niño en el WC cada poco tiempo.
  • El adulto debe aprobar con premios y desaprobar con castigos.
  • Se tiene que quitar el pañal para entrar al cole.

¿Crees que estas afirmaciones cumplen los principios básicos mencionados anteriormente, los necesariamente importantes para el desarrollo de un niño? Ya te digo yo que NO.

Vamos con las v e r d a d e s.

Siendo positiva, también pienso que no todo el mundo se deja llevar por lo que le diga la vecina del quinto o el pediatra de toda la vida, y existen los papis y las mamis que nos esforzamos por criar de la mejor manera y buscamos la información fiable hasta debajo de las piedras. ¿A que es tu caso?

Pues te puedo decir que:

  • No es necesario (y mucho menos obligatorio) enseñar y aprender a dejar el pañal. El niño no aprende lo necesario para su vida mediante el adiestramiento. Si no está preparado a nivel madurativo, no servirá de nada. Bueno, quizás para crearle alguna patología.
  • El control de esfínteres es un proceso de autorregulación, donde el niño tiene que querer y poder.
  • El papel del adulto es acompañar en el proceso, observando las señales y actuando cuando sea necesario.
  • Se trata de un proceso madurativo y fisiológico que ocurre entre los 18 meses y los 5/6 años de edad. ¿Cinco años? Sí, cinco años. Y no pasa nada.
  • En ese período de edad el niño toma conciencia de su propio cuerpo y sus posibilidades y poco a poco va intentando parecerse al adulto.

Recapitulando.

Entonces, quedamos en que es un proceso, donde se debe respetar el ritmo de cada niño, por lo que no se deben hacer comparaciones, ni deben existir las prisas y los agobios. Además, no tiene nada que ver con las estaciones del año y forzarlo puede provocar determinados problemas físicos y emocionales.

pañal control esfínteres

Y, ¿cómo sé que mi hijo está preparado?

Para saber de buena mano si tu hijo está preparado para comenzar el proceso de controlar sus esfínteres, debes volverte el mejor observador de la historia y captar esas señales a nivel físico, cognitivo y emocional, que nos dicen que está en un buen momento madurativo. ¿Que no sabes cuáles son esas señales? Pues aquí van:

  • Aguanta más tiempo sentado en una silla, haciendo alguna actividad por ejemplo.
  • Avisa cuando está haciendo o ha hecho pis/caca.
  • Es capaz de bajarse los pantalones él solo.
  • Imita el acto de ir al baño y hacer pis/caca.
  • Tiene desarrollado el lenguaje y sabe decir «no».
  • Tiene el pañal seco por la mañana.
  • Lleva un patrón fijo al hacer caca, es decir, suele ser a la misma hora.
  • Se esconde para hacer caca.
  • Es consciente de las partes de su cuerpo.
  • Rechaza directamente el pañal y lo hace saber claramente.

Entonces, como padre/madre debo..

Como padre y madre que eres, puedes observar si se dan las señales anteriores; anticiparte comprando ropa interior y demás material necesario; informar al niño de todo lo que va ocurriendo en el proceso; aceptar su ritmo; actuar con calma; no culpabilizar; no sentar al niño en el WC, tiene que elegirlo él mismo, aunque se puede ofrecer; no pedir al niño que se limpie solo; dejarle colaborar, tirando de la cadena o tirando el pis; y, si existen escapes o no sale el pis, explicarle que son cosas que pueden ocurrir.

Además, también es importante que sepas que NO se debe presionar con chantajes/recompensas; alegrarse en exceso; pensar que cuanto antes es mejor; creer que todos son iguales y llevan el mismo ritmo; desconfiar de sus capacidades; humillar/reñir; o preguntar constantemente si tiene ganas de ir al baño.

Problemas que pueden aparecer.

Una vez que el niño ha entrado en el proceso de control de esfínteres, es posible que aparezcan algunos escapes puntuales. Es importante saber que esto no es ningún problema grave y que forma parte del desarrollo del niño.

Realmente, deberías preocuparte si tu hijo tiene cinco años o más y durante tres meses seguidos repite esta conducta, ya que puede ser que se trate de una enuresis -falta de control de la orina- o encopresis -en el caso de la caca-.

¿Cuáles son las situaciones por las que puede pasar tu hijo durante este proceso? Te las dejo aquí:

  • Si tiene escapes constantes ➡ volver al pañal.
  • Si moja la cama cada noche ➡ volver al pañal.
  • Si se siente mal al escaparse el pis ➡ volver al pañal.
  • Si lleva tiempo sin escaparse el pis y aparecen de nuevo ➡ buscar el motivo.
  • Si retiene el pis los primeros días ➡ es normal, no presionar.
  • Si pide hacer pis y no hace ➡ es normal, está practicando.
  • Si controla bien el pis y la caca no ➡ es normal al principio.
  • Si pide pañal para hacer caca ➡ ponérselo.

Algunos cuentos para trabajar el control de esfínteres.

Cuando son pequeñitos, podemos empezar a trabajar esta temática a través de los cuentos, donde pueden visualizar gráficamente lo que queremos mostrarles y vayan poco a poco tomando conciencia de lo que es.

A continuación, te dejo algunos de los cuentos que, en mi opinión, favorecen este aspecto de la manera más adecuada y divertida. ¡Nosotros tenemos el primero y el último!

Opciones de WC. ¿Qué diría Montessori?

Dentro del mercado de WC infantiles y sus particulares alternativas, encontramos varias opciones:

  • WC para adultos con escalera, para que el niño pueda acceder.
  • WC para adultos con adaptador.
  • Orinal.
  • WC en miniatura.

Y, ¿qué recomendaría Montessori? Como he mencionado en otras ocasiones, uno de los principios fundamentales de la metodología Montessori es adecuar el ambiente del niño, para que este se pueda desarrollar libremente y con autonomía.

Por ello, Montessori recomendaría un WC en miniatura, a la altura del niño, para que pueda acudir cuando quiera y acceder sin ningún tipo de ayuda. Esta opción es la que tenemos para Julen en nuestro cuarto de baño. El WC mini está a su disposición para cuando él se sienta preparado. Por el momento, sólo imita a que hace pis/caca como los papis. ¡Estaremos pendientes de más señales!

Aquí te dejo el enlace al WC que tenemos nosotros en casa:

¡Y hasta aquí el post de hoy sobre el control de esfínteres! Si tienes alguna pregunta, puedes escribirme aquí o en mi perfil de Instagram. Espero que te haya servido para conocer más a fondo este proceso y, si te ha encantado, compártelo para que llegue a más gente.

Por cierto, ¡no te vayas sin conocer todo sobre la vida de Maria Montessori y su método!

Un beso grande y ¡hasta la próxima!

🌻

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