El Método Montessori explicado en cuatro puntos

Hace unos días, en mi cuenta de Instagram, hice un test rápido sobre algunas de las nociones básicas del Método Montessori. El resultado fue espantoso y acabé concluyendo que, aunque es una metodología alternativa bastante conocida a nivel mundial, pocos son los que realmente se adentran en lo más profundo de su ideología. Y creo que ahí es donde reside la eficacia del método cuando lo trasladamos a la crianza y/o la educación de nuestros niños.

Si de verdad te interesa esta forma de ver la vida, no te puedes perder los CUATRO PUNTOS BÁSICOS siguientes. Coge papel y boli, ¡que empezamos!

Metodología alternativa. ¿Eso qué es?

Una metodología alternativa es aquella que se escapa de lo normalizado en las escuelas actuales (fichas y libros, estar sentados durante mucho tiempo, la superioridad del maestro y un largo etcétera) y opta por el niño, por su libertad y por el respeto a este.

Montessori es una disciplina basada en la libertad del niño, puesto que respeta su necesidad de ACTIVIDAD. Un niño disciplinado no es aquel que está quieto y callado, sino aquel que es dueño y dispone de sí mismo.

Por ello, es de vital importancia evitar detener o controlar los movimientos espontáneos de los niños y obligarles a realizar otros, a menos que se trate de actos perjudiciales (¡eso lo sabemos todos!).

Otro aspecto importante en el Método Montessori es la INDEPENDENCIA, ya que no se puede ser libre sin ser independiente. Un niño «servido», es un niño esclavo de sus servidores. Puede que sea más fácil darle de comer a tu hijo que dejarle solo y tener que recoger todo luego, pero, si le das la oportunidad de ejercitarse, llegará el día en que aprenderá a hacerlo correctamente.

«Nunca ayudes a un niño a realizar una tarea que él se cree capaz de hacer»

Maria Montessori.

Algo parecido ocurre con los PREMIOS y CASTIGOS. Son completamente innecesarios y, hasta se podría decir, perjudiciales. Un niño motivado por el «simple» hecho de construir su aprendizaje, no necesita ningún premio más allá. ¿Nunca has visto la sonrisa de un niño que acaba de aprender a hacer algo? Es de las cosas más alucinantes, ¿verdad?

Teoría del desarrollo en el Método Montessori.

¿Sabías que la teoría sobre el aprendizaje y el desarrollo del niño de María Montessori ha sido avalada por la neurociencia? Montessori constató que el recién nacido tiene consigo un gran número de capacidades, las cuales se engloban en estos cuatro principios básicos:

  • TENDENCIAS HUMANAS.

Son las diferentes formas de comportamiento o de respuesta hacia determinados estímulos que se manifiestan con solidez de manera universal en los seres humanos. Están presentes y operativas desde el nacimiento hasta la muerte y es importante que se manifiesten de manera segura durante el proceso de aprendizaje.

Tendencias humanas de Montessori.
Algunos tipos de tendencias humanas.
  • MENTE ABSORBENTE.

Es la capacidad del niño para recoger toda la información del entorno y construirse y desarrollarse a través de ella. La mente absorbente se encuentra en el niño especialmente entre los cero y los seis años de vida: en los primeros tres años de manera inconsciente y en el resto de manera consciente.

¿Sabes eso de «no hagas lo que yo hago, haz lo que yo digo»? Pues NO funciona. Los niños aprenden mayoritariamente en los primeros años a través de la IMITACIÓN y el MODELAJE.

  • PERÍODOS SENSIBLES.

Son ventanas de oportunidad en el desarrollo, es decir, etapas donde el niño se ve guiado a realizar un tipo específico de actividades, sin esfuerzo y de forma natural. Lo «malo» es que estos períodos tienen fecha de caducidad y, si no se trabajan en su momento, acaban desapareciendo.

Seguro que te suena lo de «el niño es su propio maestro» y es que nadie te conoce mejor que tú mismo, nadie sabe más de tus intereses y necesidades que tú. Pues al niño le pasa exactamente lo mismo. Prepara un ambiente adecuado y déjale fluir.

  • PLANOS DEL DESARROLO.

María Montessori observó cuatro etapas de desarrollo en la vida de los seres humanos donde hay cambios físicos, mentales y emocionales importantes: infancia, niñez, adolescencia y madurez. La persona es diferente en cada etapa pero siempre es el mismo individuo, por lo que si ocurre algo negativo en alguna de las etapas puede que no llegue a desarrollarse correctamente en las siguientes.

En conclusión, el Método Montessori se puede resumir en que el niño tiene una mente que absorbe la información de su entorno a través de sus tendencias humanas y en los diferentes períodos sensibles, con el fin de adaptarse a su tiempo y lugar.

Ambiente.

Para que el niño aprenda es necesario un ambiente adecuado a sus necesidades e intereses, es decir, un entorno de calidad. Y cuando se habla de entorno, me refiero tanto al aspecto físico como emocional. Las dos partes son igual de importantes en el desarrollo.

Algunas ideas esenciales a tener en cuenta con respecto al ambiente, pueden ser:

  • Miniaturizar las herramientas y los materiales comunes.
  • Realizar las actividades con un ritmo lento.
  • Ofrecer un contacto con el mundo seguro y positivo.
  • Proporcionar experiencias activas.
  • Realizar y dejar hacer repeticiones.
  • Tener ORDEN en el espacio, disponer de estructuras que fomenten la independencia.
  • Llevar a cabo rutinas diarias.
  • Ofrecer material atractivo (¡y no me refiero a juguetes de plástico!)

¡Orden, orden, orden! ¿Sabías que el orden es uno de los períodos sensibles del niño entre el primer y segundo año de vida? Si ofreces un entorno donde los materiales estén bien colocados y tú mismo eres ordenado en tu día a día, tu hijo también lo será. Mi hijo de dos años guarda cada juego una vez que ha terminado de jugar y quiere otro distinto.

Papel del adulto.

El adulto es una de las partes más importantes dentro del Método Montessori, al igual que el potencial del niño y el ambiente preparado. En las escuelas Montessori, el adulto se distingue entre GUÍA y ASISTENTE, pero, de manera general, es el que:

  • Conoce el ambiente perfectamente y decide su planificación.
  • Mantiene la harmonía y acompaña en los cuidados básicos.
  • Conecta al niño con el ambiente.
  • Observa lo que sucede en el espacio y hace anotaciones.

El adulto sólo interviene si es necesario, mayoritariamente se encuentra observando el ambiente y al niño. Es el encargado de guiarle en su aprendizaje en función de sus capacidades, su edad, su madurez y su evolución.

¡Y hasta aquí el post de hoy sobre el Método Montessori! Si tienes alguna pregunta, puedes escribirme aquí o en mi perfil de Instagram. Espero que te haya servido para conocer más a fondo esta metodología y, si te ha encantado, compártelo para que llegue a más gente 💜

Por cierto, ¡no te vayas sin conocer todo sobre la vida de Maria Montessori aquí!

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